Estoy ahí parada en medio de un camino largo, doy una mirada, estoy agitada, pero recuerdo que puedo calmarme… respiro y cambia el lugar, miro hacia atrás y hay muchas nubes, el cielo gris, me permite ver la tormenta que hubo allá. Hubo? Si porque es mi vida y estoy mirando atrás, a los años pasados, a la tristeza y el dolor, que se desató cuando las “situaciones” no planeadas de la vida llegaron, cuando lo que era mi vida se convirtió en una especie de película o novela que no quería vivir.
Y te hablo también a ti que has pasado o estás pasando por el mismo lugar, algunos por la tormenta y otros por la llovizna que incomoda, al fin y al cabo todos lo hemos transitado.
Cuando estaba ahí, pensaba solo en que quería huir, encontrar la forma de salir corriendo, creyendo que eso me salvaría de todas esas emociones sin saber que mi alma había escogido ese camino para aprender y crecer.
Ahí en medio de la tormenta el tiempo parece eterno y la mirada se nubla, son pocas la opciones que desde mi “mirada” se logra vislumbrar.
Pero sabes que? Hay muchos caminos, algunos que antes ni te imaginabas y hay personas -seres de luz- que te ayudan a ver un poco más allá. Y en mi afán de salir busqué muchas salidas, todas me llevaron al mismo lugar: el que está dentro de mi.
Ahora lo entiendo y veo ese lugar con compasión y amor; perdí cosas, personas, sueños, pero gané todo! Me atreví a ir al fondo de mi ser, descubrí mi sombra, pero también mi luz, a verme con más compasión, a entender que no es lo que yo quiero desde mi ego, es lo que plenee en mi plan divino, que no hay casualidad en la vida, el camino está trazado, tu decides si siembras bellas flores o lo dejas árido, nadie dice que no habrá tormentas o lluvias, pero tú decides cuál será la forma de vivirlo, entras en pánico y desprecias el momento o agradeces y descubres el propósito de cada momento.
Gracias por cada momento vivido, me ha hecho lo que soy hoy: mas grande, mas fuerte, mas humana, mas amor.
Gracias a cada persona, cada práctica, cada oración, la certeza que está adentro ahora es más fuerte y fina que nada.
Te hablo a ti , respira… entra en calma, vuelve a mirar, se despeja el cielo verdad?
Eres lo que eres gracias a lo que has vivido y si no te gusta puedes actuar, siempre habrá alguien y algo que te acompaña en este caminar.
Gracias por leerme-te